Aquella mañana todo fue bastante normal, el chico se despertaba, planificaba todo lo que iba a hacer durante el día, se levantaba dispuesto a cumplirlo y terminaba procrastinando hasta el anochecer, cuando el sol se ocultó fue que decidió ponerse manos a la obra en todas las labores que quería realizar, para su desgracia, no podría hacerlo, por lo menos, no esa noche.
Su madre le aconseja bañarse y ponerse la prenda mas bonita que encuentre en su armario para la cena, «¿Por que?» Preguntaba el muchacho para el mismo, después de pensarlo un rato, logró encontrar la respuesta, era 24 de diciembre, una fecha que el recordaba especial, pero, otra vez, ¿Por que? Se metió en el baño y el agua de la ducha lo ayudo a reflexionar y a recordar vagamente… Cuando era niño, no solo el ultimo 24 del año era especial, todo el mes de diciembre lo era, desde finales de noviembre nacía la emoción; Lo único fastidioso era las idas a las tiendas a probarse y comprar ropa, lo detestaba, de resto, todo le resultaba increíble, despertarse un día y quedarse viendo especiales de y películas en la televisión, otro día salir a la calle, con el cielo nublado y el viento pegando fuerte en la cara, a jugar con sus vecinos, no hay que olvidar los viajes para visitar a la familia, lo que significaba mas salidas a jugar, ver mas especiales de navidad, y agregarle, comida muy sabrosa. El… ¿26? ¿27? ahm, el 25 saltaba de la cama para revisar el… ¿Arbolito? En busca de… ¡Regalos! El juguete que había pedido en una carta aparecía mágicamente, la cosa no terminaba ahí, para el 31 habría otro viaje, vería cohetes, muchos fuegos artificiales que producían luces con colores hermosos, colores que hacia tiempo no veía. Era como si, por un mes todo fuera perfecto.
El agua de la regadera le seguía empapando todo el cuerpo, pero, estaba tan inmerso en sus pensamientos que se había olvidado por completo de eso y del tiempo que llevaba ahí adentro, su madre empezó a gritarle para que saliera del baño, pero, el solo seguía preguntándose cómo todo había podido cambiar así, hasta dudaba si esos recuerdos eran de verdad o solo los había inventado, hace años que no viajaba (Por falta de dinero y de transporte) la televisión seguía con su programación monótona y estupidizante, inclusive, el clima parecía ser cómplice de todo esto, hacía el mismo calor de todo el año. El solo estaba ahí, aferrándose a esos ya lejanos y muy borrosos recuerdos,queriendo que fuesen ciertos, no quería volver a olvidar lo que alguna vez fue la época mas hermosa del año, la navidad.